Nuestras aulas se ven muy parecidas a las del mundo mágico de Harry Potter. La distribución de los alumnos, el docente frente a ellos esgrimiendo su poder a través de lo que supuestamente solamente él sabe. La cantidad de información plana y lineal que se les da para leer, estudiar e interpretar.
Nuestros alumnos no son objetos estáticos y vacíos a los cuales les introducimos conocimientos, al por mayor.
¡Hay días que me gustaría tener esa varita!
¡Hay días que me gustaría tener esa varita!
No hay comentarios:
Publicar un comentario